martes

Güe, güe, güe, güe, güe, güea la cumbia
Güe, güe, güe, güe, güe, güea la cumbia
Cumbia Poder, Ceslo Piña y El gran silencio


por fin revolvistes que te ibas.

hace rato yo me enteré del puchito de plata que guardaste entre las enaguas que no usás donde creíste que tal vez yo no me enteraría. pensaste que no me daría cuenta de tu comportamiento, de la forma en la que mirás, como desdoblás, desdibujás, despichás con los ojos lo que antes fue tan tuyo.

yo te miraba la lejanía enredada en el pelo, te miraba los caminos, las gentecitas, las hambres, las risas, te lo miraba brotando de la cabeza y sin mayor esfuerzo tomando tu cara, haciendo suyas tus expresiones.

tal vez vos me lo notaste. tal vez yo exudé nostalgia. tal vez vos me miraste enredándome en el asfalto. quién sabe, tal vez miraste en mis ojos una inmovilidá, una inmovilidá que no pudiste desmenuzar, que te cansaste de deshuesar, que se resistía a desnudarse por pendeja.

yo no sé. pero ahora te veo y estás resuelta a irte y se te nota tanto.

Mejor andate, la gentecita que tenés en el pelo ya agarró el camino, si no te vas ya no creo que los alcancés. No te preocupés, ya te dije que vos todavía me caminás, es más vos me cabalgás las escafandras que me andan en el cuerpo.

lunes

de las sensaciones presentes


domingo

posibilidá


{ es un dibujín un tanto viejillo, pero el sentir es parecido, y las manos las mismas sin menos o más líneas }

lunes

entonces la manzana cromática protoplasmática tiene esa canción. esa canción que dice con un atino embelesante si me sorprende el mal tiempo serían tus ojos mi instinto. mi capacidá limitada se aglutina precisamente en algo que más que manualidá termina siendo algo así como obsceno, pero no termina de ser. me remite, pues, a una imagen inconclusa que comencé ya tiempo atrás { algo así como el tiempo que llevo sin ir a mi legítimo hogar, algo así como el tiempo que llevo sin lavar los calzones que ando }. dos cuadros diminutos, rayones. un hombro y unas manos y unos ojos. y un tercer o cuarto cuadro que nada que se viene, en ningún sentido si me comprenden. me bailan, y bonito, una serie de desenlaces o mejor aún de enlaces a estos dos cuadros. despertarse, o no necesariamente despertarse, digamos hallarse cerquita de un cuerpo caliente y un hombro que sobresale con cierto dejo de insinuación no puede más que encontrar encuentros. ahora tendría yo que decidirme por nomás un tipo de encuentro, porque hay muchos y además cada uno con sus variantes, si me siguen. sonidos, como varientes, por ejemplo. susurros ensueñados por un lado, o susurros más táctiles precisos e igualmente balbuceantes y ensueñados. hay una gama de sonidos. palabras o no. difíciles de transcribir y fáciles de censurar. mucha entropía, muchas variantes, mucha entropía. el uso de la síntesis. un potencial encuentro. hay pues, un hombro, una mano { visible }, unos ojos. un tercer, cuarto, quinto, sexto, sexo cuadro potencial. amén.